TRADUCTOR JURÍDICO

Un traductor jurídico es aquel profesional que se encarga de la traducción de documentos de ámbito legal. Este tipo de traducción es bastante compleja, ya que se debe tener un gran conocimiento de los conceptos jurídicos, a la vez que se debe conocer el sistema legal del país que se traduce.

No basta con traducciones literales, pues se tratan de documentos con efectos legales. El traductor jurídico debe conocer los conceptos, significado y englobarlo todo en un contexto jurídico, haciéndolo accesible para su cliente.

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 SALIDAS PROFESIONALES

 Traductor por cuenta propia, trabajando para: Agencias de traducción, abogados o empresas. 

 Traductor por cuenta ajena, trabajando internamente para: Despachos de abogados u Organismos (nacionales o internacionales).

 

 ¿CÓMO SER TRADUCTOR JURÍDICO?

 REQUISITOS

PERFIL IDEAL

Acreditación de Traductor Jurado*  Además de los requisitos:
Dominar un idioma Título en Derecho
  Formación en Traducción Jurídica

* Ser traductor JURADO significa estar acreditado por el Ministerio de Asuntos Exteriores tras aprobar el correspondiente examen, estando habilitado para la traducción de documentos oficiales. No confundir con JURÍDICO, que hace referencia a la especialización.

Obtención del título de Traductor-Intérprete Jurado: Orden AEC/2125/2014, de 6 de noviembre.

 FUNCIONES DE UN TRADUCTOR JURÍDICO

La tarea principal de un traductor jurídico es la traducción de documentos legales o de cualquier otra índole que contenga conceptos jurídicos. Te cito los más comunes: 

 Sentencias judiciales.

 Legislación extranjera.

 Contratos: laborales, mercantiles, financieros, compra-venta.

Testamentos y escrituras.

 Licencias, homologaciones, propiedad industrial e intelectual.

 

CONSEJOS Y COMPLEMENTOS PARA TU CV

 MÁSTERS EN TRADUCCIÓN JURÍDICA: Si quieres enfocarte profesionalmente a la traducción jurídica es la mejor opción.  Un Máster específico junto a la carrera de Derecho es la mejor preparación teórica que puedas tener para empezar con garantía.

 

 CURSOS: Dispones también de cursos para traductores. Los hay específicos de traducción jurídica y de preparación para el examen de Traductor Jurado, trámite obligatorio si quieres ejercer como traductor (mira el apartado de requisitos).

 

 IDIOMAS: Como ya habrás intuido, más que un consejo es una necesidad 🙂 Si quieres dedicarte a la traducción jurídica vas a tener que DOMINAR el idioma con el que quieras trabajar. 

 

CONSEJOS: Si sigues estos consejos estarás más preparado y tendrás más opciones de acceder al mercado laboral.

Prácticas: Realízalas en cuanto te sea posible (veranos, vacaciones,…), acércate a los lugares donde te gustaría trabajar y plantéales la posibilidad o puedes preguntar a profesores y que te asesoren. Seguramente no cobres, pero es el momento de aprender e ir adquiriendo experiencia, que te vendrá muy bien para el futuro.

En resumen, ¡MUÉVETE!, no esperes al último curso. La experiencia relacionada antes de acabar la carrera está MUY VALORADA.

 Habilidades sociales: Un traductor jurídico, al igual que todas las profesiones que describo en el blog, debe dominar ciertas habilidades sociales, pues son profesionales que ofrecen sus servicios y han de saber tratar bien a sus clientes.

¿De qué habilidades hablo? buena comunicación, asertividad, empatía,…

Más consejos: Recomendaciones generales para que puedas sacar tu máximo potencial y el de la carrera. 

¿Tienes alguna pregunta o sugerencia? Anímate y escribe un comentario 😉 

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